EL CACAO CON LA CARGA DEL POST CONFLICTO AL HOMBRO

April 24, 2017

El Cacao ha sido promovido como el cultivo del post-conflicto. Desde diferentes instituciones se ha propuesto su siembra, como cultivo para sustituir las plantaciones ilegales de coca. En otros lugares se sugiere como opción productiva y laboral para los excombatientes y desplazados. Como lo referenciaba el presidente Santos en la visita al Catatumbo, el cacao puede sustituir hasta el 40% de los cultivos de coca en esta zona. El escenario es muy similar al propuesto dentro del proceso de desmovilización de los paramilitares durante el gobierno del expresidente Uribe.

 

Fuente: Fedecacao.

 

Pero dentro de las buenas intenciones del modelo, aún quedan interrogantes por resolver. Interrogantes que incrementan las posibilidades para que los productores de cacao, ex productores de coca, desmovilizados y desplazados, se mantengan dentro del marco de la legalidad, aún si el precio del cacao cae, pues según preveé la federación de cacaoteros, el mismo no volverá a ver precios de $9.000/kg en la próxima década. Dichos precios se situarán por valores que rondan los $6.000/Kg.

 

El cacao ha venido mostrando unas cifras de crecimiento interesantes en el país, logrando una producción record de 56.785 toneladas para el 2016. Al escrutar los números con detalle, puede apreciarse que el crecimiento del sector solo aumentó realmente desde el año 2013, pues la producción del 2003 (41,704 toneladas) ya era mayor incluso, que la del 2012 (41,670 toneladas). Es decir que solo desde el 2013 hemos tenido un aumento real en producción de cacao, mas no necesariamente en productividad como tal.

 

El precio de comercialización del cacao en Colombia, alcanzó un valor máximo de $10,876,930/tonelada para diciembre de 2015, luego de lo cual el precio empezó a caer hasta llegar a valores cercanos a los promedios históricos, es decir precios más cercanos a los 6.000.000/tonelada.

 

Productividades de 0.6KG/planta/año o de 600Kg/ha/año generaron ingresos brutos por hectárea en 2016 de $ 3,679,604, mientras que aquellos que alcanzaron productividades de 1.000 Kg/ha/año, recibieron ingresos brutos por $ 6,132,674. Pensando en pequeños productores, con unidades productivas de 5 hectáreas, esto quiere decir que los mismos tienen ingresos brutos anuales de $ 18.398.022 y $ 36.796.044 respectivamente, lo que se traduce en $ 1.533.169 y $ 3.066.337 de ingresos mensuales.

 

Cuando se hace el mismo ejercicio en productividades de 600Kg/ha/año y 1.000 Kg/ha/año, con el precio promedio de los últimos 5 años ($ 6.426.288/Tonelada), los valores de ingresos brutos mensuales, para un pequeño productor con 5 hectáreas de cacao corresponden a $ 1.606.572 y $ 2.677.620 respectivamente. Si tenemos en cuenta el costo de producción por hectárea al año es de $ 600.000  ha/año, al pequeño productor le queda una utilidad aproximada entre $ 1.006.572 o $ 2.077.620.

 

 

La diferencia al final de un año productivo consiste en unos ingresos netos de 12.078.864 por hectárea año o $ 24.931.440. Para un pequeño productor con 5 hectáreas de cacao, esto quiere decir que tiene un ingreso neto total de $ 60.394.320 si su productividad es de 600 Kg/ha/año. Mientras tanto, aquel productor que utiliza clones más productivos, que recibe asistencia profesional, fertiliza y realiza las labores de un cultivo tecnificado de cacao, y que obtiene productividades de 1.000 Kg/ha/año recibe ingresos netos por $ 124.657.200. Ingresos que doblan lo que un productor sin tecnificar su cultivo recibe.

 

Entre productividades de 0.6 Ton/ha/año y 1 Ton/ha/año puede estar la respuesta para que aquellos campesinos, exguerrilleros, víctimas, desplazados o reintegrados no solo se reintegren, sino para que no reincidan y el conflicto armado no se repita. Más aún, la productividad adecuada en un cultivo de cacao en zonas como el Catatumbo, puede ser la garantía para que las generaciones venideras, provenientes de dichas personas tengan una vida normal, con acceso a la educación, a una vida digna, a una vida próspera.

 

Es imprescindible que el gobierno garantice a los productores que sustituyen sus cultivos, a los reinsertados que cambian las armas por las labores del campo y a los desplazados que regresan s sus tierras, el acceso a la asistencia profesional de calidad que aumente las probabilidades de éxito de los nuevos cacaoteros. Que la difusión de los alcances de investigación y desarrollo logrados por Corpoica, sean lo suficientemente altos para que obtengan una mayor apropiación de las variedades más productivas. Que el acceso a las líneas de financiamiento sea abierto y equitativo, para que el desarrollo de los productores eficientes no se frene. Ojalá el gobierno prevea estas necesidades, pues es factible que bajo estas condiciones el conflicto pronto pertenezca al pasado.

 

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